Bultaco Frontera. (Artículo de Jose Munuera Lidón)
Hace mucho tiempo que dejé de escribir aquí, mi razonamiento para ello fue:
“Si a estas alturas de la película, la gente no se ha dado cuenta de lo que tiene delante de sus narices, no voy a ser yo, quien les haga ver la luz”.
Pero como el ser humano, es el único animal que tropieza varias veces en la misma piedra, me hace humano, no ser una excepción y muy a pesar mío, no he podido evitar vomitar estas letras.
He cruzado, en numerosas ocasiones la frontera del Tarajal en dirección a Ceuta y con los papeles en regla, nunca he tardado menos de 4 horas, previa mordida para los gendarmes marroquíes, integrados en esa mafia estatal con carácter piramidal, cuya cima tiene forma de corona y corrompe gendarmes, igual de fácil que a políticos españoles.
No me imagino a 60.000 españoles, mal contados, cruzando esa frontera por la fuerza, lo que en términos vulgares se denomina "invasión", en dirección contraria, mientras el ejército marroquí, contemplándoles, en lugar de usar la fuerza como contención, mearía a sotavento para no mojarse.
Pero la verdadera invasión, no la están llevando a cabo los hombres que asaltan nuestras fronteras, sino las mujeres marroquíes, cuyo vientre carece de frontera para parir "españoles".
Lo del día 30 fue un acto muy evidente, de "guerra asimétrica", una invasión en toda regla y una muestra de que Marruecos no tiene a nadie en frente.
Una nación que no hace respetar sus fronteras no existe, España ha dado muestra universal, de que ya no existe como nación y no me extrañaría que quien está descabellando nuestra Piel de Toro, convoque una conferencia de presidentes autonómicos, para solucionar esta "crisis migratoria" y repartir a los “migrantes” que permanezcan en Ceuta, puesto que como todo el mundo sabe, además de las "aves migratorias", existen los "humanos migratorios".
Estos días de zozobra me han hecho pensar, también sobre “las joyas de Zapatero”, huelen a “propina” de Marruecos, del mismo modo que los atentados del 11M en Madrid, también empiezan por M de Mohamed.
Es una pena que nuestros jóvenes, no hayan conocido una fábrica mítica de motos que hubo en España, se llamaba Bultaco, tan mítica que Ricardo Tormo, ganó un mundial de motociclismo con esa marca, cuando su fábrica ya estaba cerrada. La Frontera fue uno de sus modelos más míticos, tan mítico como la frontera que antaño tenía la nación española, al igual que Bultaco, todo el mundo sabe que no existe.
José Munuera Lidón

